La ISO 9001 vuelve a actualizarse. Tras casi una década desde su última gran revisión (2015), la norma de gestión de la calidad más reconocida del planeta entra en una nueva fase de evolución. Su sexta edición está prevista para 2026, pero ya conocemos el borrador oficial (DIS – Draft International Standard) publicado este verano de 2025 ya nos permite anticipar el futuro de la gestión de la calidad.
¿Qué significa esto? Que ya podemos anticipar los cambios clave y empezar a preparar el terreno. Millones de organizaciones certificadas en todo el mundo están pendientes de esta actualización. Quedarse atrás no es una opción.
1. Cambio climático en el contexto (Cláusulas 4.1 y 4.2)
Todas las organizaciones, incluso aquellas que no tienen vínculo directo con cuestiones ambientales, deberán dejar constancia de si consideran el cambio climático relevante y justificar su decisión. No se trata de convertirse en ISO 14001, sino de demostrar cómo este factor puede (o no) afectar a la calidad de los productos y servicios.
Este cambio no es opcional: proviene de la enmienda climática publicada por ISO en 2024, que se incorpora ahora al texto de la norma.
Ya no basta con la “conciencia de política, objetivos y contribución individual” (como pedía 2015). Ahora será necesario demostrar cómo se fomenta la ética y la cultura de calidad mediante políticas, comunicación, formación, liderazgo visible e incluso la evaluación de comportamientos.
Este cambio acerca ISO 9001 a la línea de la ISO 10010:2024 (Cultura de calidad), que sirve de guía complementaria.
Las organizaciones deberán contar con metodologías diferenciadas o evidencias claras de cómo identifican y gestionan cada uno, mostrando además la trazabilidad con objetivos, planes de acción y revisiones por la dirección.
No cambia la esencia: se debe seguir tener procedimientos, manuales, registros y evidencias. Pero habrá que revisar documentación interna y plantillas para que el lenguaje esté alineado con la nueva edición.
El Anexo A, aunque informativo, será una guía esencial para interpretar la norma en auditorías.
En resumen: no hay cambios en objetivos de calidad, política, auditorías internas o revisión por la dirección en cuanto a requisitos. Lo que sí hay es más detalle en el Anexo A para orientar la interpretación.
Aunque el DIS no es todavía la versión definitiva, conviene empezar a prepararse:
La nueva ISO 9001:2025 (DIS) no supone una revolución respecto a la versión 2015, pero sí un paso significativo: más foco en la sostenibilidad, la ética y la cultura organizacional, junto con aclaraciones clave en riesgos, oportunidades y documentación.
En Intedya llevamos más de 20 años ayudando a organizaciones en todo el mundo a estar siempre un paso por delante. Nuestro equipo de expertos puede ayudarte a evaluar el impacto de la nueva norma, diseñar tu plan de transición y garantizar que tu certificación se mantenga al día sin sobresaltos.
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Alba García
Directora de Calidad y Excelencia
