Comparativa con la versión 2015: evolución, enfoque y nuevos retos
La calidad no se detiene y la revisión de la norma ISO 9001, actualmente en fase de Draft International Standard (DIS), ha despertado un gran interés en organizaciones de todo el mundo. Se espera que la nueva versión definitiva se publique en septiembre de 2026, marcando una nueva etapa en los sistemas de gestión de la calidad.
Desde Intedya, hemos realizado una revisión de los cambios que se esperan que aparezcan en el DIS (se espera que en los próximos meses se encuentre disponible para consulta pública), y los hemos comparado con la versión vigente (ISO 9001:2015), para ofrecer a nuestros clientes y colaboradores una visión clara y estructurada de los principales ajustes, novedades y elementos que conviene tener en cuenta de cara a una futura transición.
Cambios generales: continuidad con enfoque actualizado
El DIS mantendría el enfoque por procesos, la estructura de alto nivel (HLS) y los fundamentos clave de la versión 2015. Sin embargo, se espera que introduzca matices y ampliaciones importantes en varias cláusulas, para reflejar las tendencias actuales en gestión organizacional, tecnología y sostenibilidad.
El objetivo es reforzar la alineación entre la calidad, la estrategia y los valores organizacionales, incluyendo aspectos como ética, integridad, cultura, digitalización y gestión del cambio.
A continuación, presentamos una comparativa detallada de las novedades esperadas en las cláusulas más representativas.
Se refuerza el enfoque hacia factores externos, sociales y de sostenibilidad. Aunque se mantiene la estructura conocida, se observa un mayor énfasis en que la organización comprenda su entorno más allá del mercado y la competencia. Este enfoque fortalecería el vínculo entre gestión de calidad, sostenibilidad y responsabilidad social. Será necesario profundizar en el análisis de contexto para integrar todos estos elementos de forma efectiva.
Se introducen referencias a misión, visión y cultura organizacional. Esto apunta a una integración más estrecha entre el sistema de gestión y los elementos estratégicos de la organización, fortaleciendo la conexión entre lo operativo y lo estratégico.
El liderazgo se refuerza con nuevas menciones a ética, integridad y promoción de una cultura de calidad, aspectos que aportan profundidad a los principios de gestión.En Intedya, consideramos clave definir cómo evidenciar este compromiso en la práctica, y cómo demostrarlo de forma efectiva en auditorías.
La política mantiene su estructura, pero se sugiere una mayor conexión con los valores y propósitos organizacionales, permitiendo un enfoque más personalizado y coherente. Esto puede facilitar políticas más vivas y alineadas con la identidad de cada organización.
Este es uno de los cambios más esperados y uno de los más destacados es la separación formal de los enfoques para riesgos (6.1.1.1) y oportunidades (6.1.1.2), lo que aporta mayor claridad conceptual. Esta división facilitará su gestión diferenciada, mejorando la comprensión y la trazabilidad.
Este es uno de los cambios que está siendo más controvertido, se introduce la posibilidad de que los objetivos sean “medibles si es posible”. Esto ofrece cierta flexibilidad para aquellas organizaciones que gestionan aspectos cualitativos difíciles de cuantificar. Entre los defensores del cambio, resaltan que este cambio reconocería la diversidad de sectores y contextos; sin embargo, en Intedya recomendamos, siempre que sea viable, mantener objetivos claramente medibles para garantizar la robustez del sistema.
El concepto de ’ambiente’ se amplía, incluyendo factores como bienestar emocional, digitalización, inteligencia artificial, cultura digital o realidad virtual. Esto actualiza la norma frente a las nuevas realidades laborales y tecnológicas.
La evaluación del desempeño incorpora nuevos conceptos, incluyendo tecnologías emergentes, aunque sin cambios estructurales en los métodos de análisis, abriendo puertas para incorporar herramientas digitales. En cuanto a la mejora, se mantiene el enfoque reactivo basado en acciones correctivas.
Conclusión: transición gradual y alineada con los nuevos tiempos
El DIS ISO 9001:2026 representa una evolución moderada de la norma, con un claro propósito de alinearse con las tendencias emergentes, sin modificar de forma drástica su estructura ni sus fundamentos. Las organizaciones que ya cuentan con un sistema robusto basado en la versión 2015 podrán adaptarse con relativa facilidad, especialmente si han integrado enfoques de gestión de riesgos, liderazgo activo y mejora continua.
Es importante recordar que nos encontramos aún en una fase muy temprana del proceso de revisión. El texto actual es solo un borrador (DIS), que aún puede sufrir modificaciones significativas antes de su versión definitiva. Hasta que la norma ISO 9001:2026 sea oficialmente publicada —previsiblemente en septiembre de 2026— y entre en vigor, no se conocerán los cambios oficiales por lo que se recomienda no realizar cambios en los sistemas de gestión hasta entonces.
Sabemos que hay muchas ganas de conocer y aplicar la actualización de una norma tan relevante, pero queremos lanzar un mensaje claro: tranquilidad. La transición será gradual, y las organizaciones contarán con un amplio margen (previsiblemente de tres años desde su publicación oficial) para adaptarse. Este es un momento para informarse, reflexionar estratégicamente y anticipar con criterio. No se trata de correr, sino de comprender hacia dónde vamos y prepararnos con serenidad, inteligencia y visión de futuro.
Desde Intedya, no solo acompañamos a las organizaciones en ese camino, sino que las impulsamos a liderarlo. Porque cada cambio normativo es también una oportunidad para crecer con confianza, visión y excelencia.
Alba García
Responsable de Calidad y Excelencia
Intedya Internacional
