La lucha contra la obesidad infantil, el sedentarismo y los malos hábitos, han hecho que todos los países del entorno europeo se pongan las pilas con la regulación del precio de las bebidas azucaradas.
En nuestro país, la ley 11/2020, de Presupuestos Generales del Estado para el año 2021 afectó a algunos de los principales impuestos españoles y en concreto al IVA de las bebidas que contengan entre sus ingredientes azúcares y edulcorante.
Así pues, la Ley de los Presupuestos General 2021 ha servido de “Ley Escoba” para modificar el nº1 del apartado 1 del art. 91 de la Ley 37/1992, de 28 de diciembre, para incrementar el gravamen aplicable a las bebidas azucaradas y edulcoradas, del 10% al 21%.
Hasta el pasado año, estas bebidas han sido gravadas por el "tipo reducido", para pasar al "tipo normal". Desde el gobierno, se defiende y justifica en la necesidad de “favorecer hábitos más saludables”, así como “seguir las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), así como los resultados de diferentes estudios científicos y médicos, que muestran cómo el consumo excesivo de bebidas edulcoradas contribuye al aumento del sobrepeso y la obesidad”.
Ese aumento, no aplica solo a las bebidas "normales", si no también a las versiones “light” y “zero” de estas bebidas ya que, aunque suelen contener edulcorantes o sustitutivos del azúcar, su elevado contenido en las bebidas es igualmente peligro que las de las bebidas carbonatadas "normales".
Hay excepciones
Esta medida solo aplica a la distribución en supermercados, hipermercados, tiendas, máquinas de vending, etc., la subida del IVA no tiene ningún efecto en la hostelería, por lo que no afecta al consumidor de bares y restaurantes donde se mantendrá el tipo impositivo al 10%.
Otros países de Europa
En Reino Unido, la penalización a las bebidas azucaradas, recaen sobre la empresas con un "sobrecoste" que no se puede aplicar a los consumidores finales. Además, con el “Sugar Tax Shopper”, dependiendo de la cantidad de azúcar que tenga la bebida, se pagará entre 18% y un 24% más en impuestos sobre estas bebidas. Son de palicación desde 2018.
En Francia, el impuesto aplica también sobre: refrescos, bebidas de frutas, bebidas lácteas, zumos y también aplica a las bebidas con edulcorantes. El incremento de precio es de 7 céntimos por cada litro de bebida.
En Italia, es la quinta vez que se pospone la puesta en marcha de este impuesto. Por ahora, la entrada en vigor se aplaza hasta el año 2023
Fuente: prevensystem.com
