La norma ISO 21500 Directrices para la dirección y gestión de proyectos es una serie de directrices y guías para las organizaciones sobre cómo gestionar sus estándares en relación a sus proyectos: procesos, tiempos de entrega, niveles de servicio, gestión del riesgo… en cambio, la norma ISO 10006 Sistemas de gestión de la calidad. Directrices para la gestión de la calidad en los proyectos, proporciona orientación sobre la aplicación de la gestión de la calidad en los proyectos. Esta norma no es en sí misma una guía para la gestión de proyectos, se trata de la orientación para la calidad en los procesos de gestión del proyecto.
En realidad, la ISO 21500 y la ISO 10006 son complementarias, no sustituyen una a la otra, no podemos decir que una sea mejor que la otra ya que sus objetivos son diferentes.
La ISO 21500 se ha desarrollado con la idea de formar parte de una familia de estándares de gestión de proyectos, en la que se incluye la norma ISO 10006 entre otras. Con esto se pretende tener normalizada la gestión y desarrollo de proyectos desde todos los ángulos para ayudar a todo tipo de organizaciones que forman parte de cualquier punto del ciclo de vida de los proyectos.
Un punto en común de ambas normas es que ninguna de ellas es certificable, ambas son recomendaciones o directrices, pero su implementación proporciona una ventaja a las organizaciones a la hora de gestionar sus proyectos, de forma que se trabaja siguiendo unos estándares internacionales que les ayudarán a trabajar en un mercado cada vez más internacional y a hablar el mismo lenguaje de gestión y trabajo que sus clientes, socios, proveedores, y demás partes interesadas.
Además, con la implementación de ambas normas las organizaciones pueden ver muy mejorada su forma de trabajar a la hora de desarrollar proyectos, obteniendo una ventaja estratégica frente a sus competidores.
Alba García Regüela
Project Management Officer del Departamento de Operaciones
INTEDYA Internacional
