Las compañías cotizadas y las empresas con más de 500 empleados deberán hacer pública aquella información ambiental y social relevante y útil en sus informes de gestión. El Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea han llegado a un acuerdo sobre la nueva directiva. En total, se estima que el alcance de los requerimientos de información no financiera afecte a unas 6.000 compañías o grupos empresariales en todo el territorio de la Unión Europa.
Según publica Servimedia, el enfoque adoptado garantiza que la carga administrativa de elaboración de la información sea mínima para las empresas. Se exigirá a las compañías a revelar información útil y concisa, necesaria para la comprensión de su desarrollo, el rendimiento, la posición y el impacto de su actividad, en lugar de un informe de pleno derecho y detallado.
El proyecto de directiva se ha diseñado con un modo no prescriptivo, y deja flexibilidad para que las empresas den a conocer la información pertinente de la manera que consideren más útil. Las empresas pueden utilizar las directrices internacionales, europeas o nacionales que consideren apropiadas como por ejemplo los principios del Pacto Mundial de la ONU, la ISO 26000, o el Código de Sostenibilidad alemán, entre otras directrices.
La agencia Servimedia informa que las empresas tendrán que informar sobre las políticas, riesgos y resultados respecto a los temas ambientales, sociales y relacionados con los empleados, el respeto de los derechos humanos, así como las cuestiones de lucha contra la corrupción y el soborno, y la diversidad en los consejos de administración.
Fuente: compromisorse